lunes, marzo 17, 2008

Post-It



Se ha roto el último paraguas. He comprado las cebollas que me pediste y he vuelto a casa. He recogido la notita escondida debajo de la alfombra, he preparado alguna de esas salsas que tanto te gustan para el arroz, mientras cantaba aquello de Naked in the kitchen... La caldera no va. He tenido que ducharme con cacitos de agua fría otra vez. Tenía el cuerpo empapado y pensaba que vendrías a buscarme. No sé. Me hubiera apetecido tomar un té en el sofá y estrenar las tazas que compramos en Marruecos. Contigo, quiero decir.

En fin. Te he escrito esta nota para decirte que hay un paraguas negro con franjas azules en la repisa de arriba. Que ya pagué enero y febrero, y que he dejado el adelanto de marzo en la mesita del salón. Quédate las tazas. Sabes que odio las despedidas.

Caperucito dans le port d'Amsterdam


Dans le port d'Amsterdam
Ya des marins qui chantent
Les rêves qui les hantent
Au large d'Amsterdam.
Dans le port d'Amsterdam
Ya des marins qui dorment
Comme des oriflammes
Le long des berges mornes.
Dans le port d'Amsterdam
Ya des marins qui meurent
Pleins de bières et de drames
Aux premières lueurs.
Mais dans l'port d'Amsterdam
Ya des marins qui naissent
Dans la chaleur épaisse
Des langueurs océanes.


domingo, marzo 02, 2008

Fool for love




Ensayando Locos de amor, de Sam Shepard.


Con Javi Molina, Sara Pamuk y Alberto Santana.

miércoles, febrero 20, 2008

Actuación Inquietos


Tres piezas ¿críticas? ¿cómicas? ¿comprometidas? ¿solidarias? para amenizar el concierto.
Sí, seremos una especie de teloneros de Aute y Cia. INQUIETOS promete.
(+info aquí)

martes, febrero 05, 2008

domingo, enero 20, 2008

Invisibles

Fantasmas que deambulan por el mundo

pidiendo cachitos de libertad.

Condenados a no ser vistos.

Ojos que no ven,

corazón que jodidamente no siente.

Invisibles I



Cartas a Nora

Siempre son las seis en tu reloj,
y no da tiempo a que sueñes
en un albor oxigenado.
Nora, gracias por las cartas y la plata.
Casi no nos llega para el pan, la medicina,
y el corazón de Walter no para
de expulsar espuma por la boca.
Llevo clavados los colchones en el alma.
En ellos habita la vinchuca, se acomoda
en el adobe hinchado que nutre nuestra carne.
Ay, Norita, esta rosa infecciosa de pétalos oscuros
nos mata las palabras.
Walter ha enfermado para siempre.
Mi niño juega a las cuerdas en el cole,
salta con la rosa en los bolsillos y los labios.

El silencio, esa larva que anida
en los ojos de esta ciudad apresurada.

Invisibles II



Crímenes invisibles

El poblado ha perdido su luz.
Se esconde moribundo en las chabolas.
Su silueta se arrastra entre la paja
buscando los rincones robados a la vida.
Sus testimonios doloridos se deshacen
poco a poco, caen de los taburetes y se rompen.

Entonces viajan sus contornos
en los botes descoloridos de los ríos,
se refugia cada trozo, cada huella hallada
y brillan lentamente. Adquieren ese tono rojizo
que el cielo suele reclamar para la tierra.

El tambor y los silbidos de su piel
braman áridos lamentos, esperando un nuevo sol
que nos oiga. No sabemos si vendrá,
si reclamará cada pista, cada surco violado,
cada llanto escondido, cada yuca arrancada,
cada bala incrustada en la mañana,
cada párpado cerrado enfrente del cuchillo,
cada crimen tapiado en pozos de silencio.

No sabemos.